Rara bacteria está matando al ganado en el norte de Nicaragua

 

En Las Segovias critican falta de respuesta gubernamental, pero Faganic dice que el IPSA ya actuó

 Alina Lorío Lira y Lucydalia Baca Castellón10/01/2018

Ganado bovino está muriendo inexplicablemente en Santa María, Nueva Segovia. LA PRENSA/ARCHIVO

Una enfermedad desconocida ataca al ganado desde agosto del año pasado, pero con mayor intensidad en los últimos 15 días, en el municipio de Santa María, Nueva Segovia. Solo en las comunidades La Carbonera y Palo Verde murieron 12 animales en los primeros cinco días de este año.

Los productores de la zona se quejan de no haber recibido respuesta a las solicitudes de apoyo técnico que han realizado en las instituciones del Estado, para determinar qué enfermedad es la causante de las muertes y ejecutar acciones preventivas.

Sin embargo, Álvaro Vargas, presidente de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic), asegura que la situación ya se presentó en otras zonas del país y el Instituto de Protección y Sanidad Ambiental (IPSA) determinó que debido al mal manejo sanitario del hato una bacteria llamada clostridium está provocando estas muertes, que podrían evitarse con la aplicación de una vacuna cuyo costo por animal ronda los diez córdobas.

Han buscado ayuda

En tanto, los ganaderos de Santa María han alertado a técnicos de las instituciones del Estado para que determinen qué enfermedad está diezmando al ganado. En la delegación del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) de Nueva Segovia la pelota fue lanzada a la cancha del Instituto de Protección y Sanidad Ambiental (IPSA), donde —según la recepcionista— el delegado departamental no se encontraba.

“No se trata de falta de vacunas, ni de alimentos, no presentan síntomas previos y cuando aparecen los síntomas solo tienen veinte horas como máximo para morir”, aseguró el productor Luis Sebastián Cáceres García, de la comunidad La Carbonera.

Los productores se resignan a ver cómo las aves de rapiña devoran sus animales en los potreros. Cáceres manifestó que los síntomas empiezan en la res con un temblor en todo el cuerpo, seguido de la secreción de un líquido verde por la nariz, que finaliza con la muerte.

Una vez que el animal empieza a presentar los síntomas “no hay vuelta atrás, no sabemos ni qué darle para salvarlo, los técnicos han conocido del problema, pero no le ponen el debido interés. Es preocupante para nosotros, son pérdidas grandes y afectaciones al hato ganadero del municipio de Santa María”, manifestó Cáceres.

Vacas

Se presentan casos en otras zonas del país

Entre los productores más afectados mencionó a Gerardo García y Joaquín Olivera, de la comunidad vecina de Palo Verde, aunque considera que la enfermedad ataca en todo el municipio de Santa María, ubicado al oeste de Nueva Segovia, fronterizo con Honduras.

También descartó que la alimentación sea la causa del problema, ya que el excelente invierno dejó buen pasto para el ganado. La leche y carne de las reses afectadas no son consumidas por temor a la contaminación y por la posibilidad de que se trate de ántrax (infección cutánea), aunque Cáceres recordó que las reses están vacunadas contra esa enfermedad.

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Pero Vargas asegura que desde los últimos meses del año pasado se han registrado muertes de ganado con estos síntomas, las primeras en comunidades de la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur (RACCS) y que el IPSA determinó que el “mal manejo sanitario” ha provocado la aparición de clostridium.

“He hablado con los representantes del IPSA y dicen que ya se presentaron a los lugares donde se han registrado casos y que esas muertes las está provocando la bacteria clostridium por mal manejo sanitario”, asegura Vargas.

Evitar con vacuna

Álvaro Vargas, presidente de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic), asegura que además de implementar planes adecuados de manejo sanitario de sus hatos, los productores deben vacunar a sus reses para evitar que se sigan registrando estas muertes.

“Eso es un asunto manejable, es cuestión de que cada productor invierta en las vacunas que están disponibles en el país y tienen un precio accesible, pueden ser unos diez córdobas por animal”, sostuvo Vargas.

 LA PRENSA
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