Las últimas noticias sobre la toxicidad de este popular herbicida y regulaciones propuestas para el etiquetado de transgénicos

 

Historia en Breve

  • Los investigadores de gobierno advierten que la fórmula de Roundup es mucho más tóxica que el glifosato por sí solo, debido a que manifiesta interacciones sinérgicas entre diversas sustancias químicas
  • Las pruebas realizadas por el Programa Nacional de Toxicología de los Estados Unidos revelan que las fórmulas tales como el Roundup han “modificado significativamente” la viabilidad de las células humanas al alterar la funcionalidad de las membranas celulares
  • El Instituto Ramazzini en Italia ha empezado a recaudar fondos públicos para realizar un estudio sobre el glifosato a nivel global, amplio e independiente. La primera etapa investigará la posible carcinogenicidad y toxicidad crónica de esta sustancia química
  • Monsanto ha aplazado su plan de presentar un nuevo cultivo de soya Bt en el mercado de los Estados Unidos. Los entomólogos consideran que la decisión pudo ser causada por que los insectos han desarrollado una rápida resistencia a las plantas productoras de pesticidas
  • El 3 de mayo, el USDA publicó su propuesta muy problemática sobre el etiquetado de alimentos que contienen organismos transgénicos. Se ha hecho una llamado para tomar acción, para ello, puede enviarle sus comentarios al USDA, antes del 3 de julio

Por el Dr. Mercola

En los últimos años, ha aumentado exponencialmente la preocupación sobre los efectos en la salud causados por el glifosato–el ingrediente activo del Roundup y otras formulaciones para destruir la maleza.

Los investigadores han descubierto que no solo es cancerígeno,1 sino que también podría afectar en la capacidad corporal para producir proteínas muy funcionales, inhibir la vía del shikimato (presente en las bacterias intestinales ) e interferir con la función de las enzimas de la citocromo P450 (necesaria para activar la vitamina D y,crear óxido nítrico y sulfato de colesterol).

El glifosato también es un importante quelato de minerales, altera la síntesis y transporte del sulfato, interfiere en la síntesis de aminoácidos aromáticos y metionina, lo que genera escasez de folato y neurotransmisores, afecta al microbioma ya que actúa como un antibiótico, daña las vías de metilación, y evita que la pituitaria libere la hormona que estimula la tiroides, lo que podría causar hipotiroidismo.2,3

Ahora, los investigadores del gobierno advierten que la fórmula Roundup es mucho más tóxica que el glifosato por sí solo.

Según informó el periodista de investigación Carey Gillam:4

Las pruebas5 son parte del primer examen del Programa Nacional de Toxicología de los Estados Unidos (NTP por sus siglas en inglés) sobre formulaciones de herbicidas hechas a base del ingrediente activo glifosato, pero que también incluyen otras sustancias químicas.

Si bien, los reguladores han requerido previamente pruebas exhaustivas de glifosato en forma aislada, los científicos del gobierno no han examinado en su totalidad la toxicidad de los productos más complejos vendidos a consumidores, agricultores y otros“.

Las pruebas de toxicología largamente postergadas

Las pruebas del NTP se realizaron por requerimiento de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos después de que, hace tres años, la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) reclasificara al glifosato como probable agente cancerígeno de Clase 2A.6

En ese momento, la IARC se percató de la preocupación de que las formulaciones de glifosato hubieran incrementado posiblemente su toxicidad debido a sus interacciones sinérgicas.

Pero resultó que, eso fue exactamente lo que demostraron las pruebas del NTP. De acuerdo con el resumen de los resultados del NTP, las formulaciones de glifosato habían “modificado significativamente” la viabilidad de las células humanas al alterar la funcionalidad de las membranas celulares.

Mike DeVito, Jefe suplente del laboratorio NTP, le dijo a Gillam: “Observamos que estas formulaciones fueron mucho más tóxicas; ya que destruyeron a las células. Al contrario del glifosato que no tuvo ese efecto”.

Si bien, los resultados de la primera fase no indicaron que los herbicidas como el Roundup eran cancerígenos, sí demuestran que las formulaciones son más tóxicas que el glifosato por sí solo (para las cuales existe evidencia de potencial cancerígeno), y que tienen la capacidad de destruir a las células humanas.

Jennifer Sass, quien trabaja como científica en el Consejo de Defensa de los Recursos Naturales, agregó que: “Esta prueba es crucial porque la EPA solo ha analizado al ingrediente activo. Pero, en realidad, las personas están expuestas a las formulaciones a través de sus alimentos, céspedes y jardines, donde juegan”.

A pesar de las promesas públicas de que el Roundup es inofensivo, los documentos internos de Monsanto, obtenidos a través de las solicitudes anteriores de acuerdo con la Ley de Libertad de Información (FOIA, por sus siglas en inglés), revelan que la empresa no tiene claro el nivel de toxicidad del Roundup ya que no lo ha estudiado a fondo.

Los debates internos también revelaron que los empleados de Monsanto no estaban convencidos de que el producto fuera inofensivo. Por ejemplo, en un correo electrónico del 2002, el ejecutivo de Monsanto William Heydens indicó que: “No hay problema con el glifosato, pero el producto formulado… es que el que perjudica”.7

Un correo electrónico del 20038 de la toxicóloga de Monsanto, Donna Farmer, Ph.D., afirma: “No se puede decir que el Roundup no sea cancerígeno… la formula no se ha analizado lo suficiente para hacer esa afirmación. Las pruebas de las formulas no se comparan en lo más mínimo al nivel del ingrediente activo”.

Asimismo, Farmer agrega que, “no podemos apoyar la declaración de ‘no se presenta ningún efecto adverso en la flora, fauna o el cuerpo del ser humano’. Se han observado efectos adversos en la flora (el glifosato está destinado a destruir la vegetación) y fauna–en estudios realizados con animales de laboratorio–incluso se ha observado la muerte (por ejemplo, en los estudios de LDS0)…”.

No obstante, otro correo electrónico de la empresa enviado en 2010 indicaba,9 “con respecto a la carcinogenicidad de nuestras formulas, no hemos realizado directamente dichas pruebas”.

A pesar de los debates internos y dudas, en su informe ” Benefits and Safety of Glyphosate” publicado el año pasado,10 Monsanto continúa afirmando que “los herbicidas a base de glifosato son respaldados por una de las bases de datos más exhaustivas a nivel mundial jamás compiladas sobre los efectos en la salud y medio ambiente de un pesticida.

Los extensos estudios acerca de los efectos toxicológicos y ambientales, realizados en los últimos 40 años, han demostrado una y otra vez el marcado perfil de seguridad de este herbicida ampliamente utilizado”.

El Instituto Ramazzini solicita donaciones para realizar un estudio general

El muy respetado Instituto Ramazzini en Italia–que recientemente confirmó la relación entre la radiación de los teléfonos celulares y los tumores de células de Schwann, descubiertos por investigadores del NTP11,12,13–ahora recauda fondos14 para realizar un estudio extenso y general sobre el glifosato.

La primera etapa investigará la carcinogenicidad y potencial de toxicidad crónica de esta sustancia química. El Instituto explica la razón por la que busca recaudar fondos públicos:

Para poder obtener evidencia científica independiente y sólida, el Instituto Ramazzini ha decidido no aceptar cualquier tipo de financiamiento para estudiar a la industria que produce herbicidas a base de glifosato, de la agricultura orgánica o industria alimentaria–para evitar los conflictos de interés.

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¿Por qué se descartó la presentación del nuevo cultivo de soya Bt?

En noticias relacionadas, Monsanto descartó su plan de presentar el nuevo cultivo de soya Bt en el mercado de los Estados Unidos. Si bien, la empresa afirma que fue aplazado debido a la baja demanda, los entomólogos han sugerido que es más probable que haya sucedido porque los insectos han desarrollado una rápida resistencia a las plantas productoras de pesticidas.

La primera generación de soya Bt, Intacta RR2 PRO, contiene una sola proteína Bt llamada Cry1Ac. En la segunda generación de este producto, Intacta 2 Xtend, se agregaron otras dos proteínas Bt–Cry1A.105 y Cry2Ab2—junto con tolerancia a la dicamba. Si bien, aun se planifica la presentación de Intacta 2 Xtend en América del Sur para 2021, no ocurrirá lo mismo en los Estados Unidos.

Según un informe de DTN/Progressive Farmer:15

“[L]as proteínas Bt de Intacta 2–Cry1Ac, Cry1A.105 y Cry2Ab2–ya han estado comprometidas por la resistencia a los insectos en los cultivos de algodón Bt y maíz Bt de los Estados Unidos, en los que se han aplicado ampliamente.

El entomólogo de Texas A&M, David Kerns, y sus colegas han identificado poblaciones de gusanos cogolleros en la zona Sur, que manifestaban resistencia a Cry1Ac y Cry2Ab.

Además, se ha descubierto que las poblaciones de gusano elotero en Maryland presentan resistencia a Cry1A.105 y Cry2Ab2. De igual manera, la acción del Cry1A.105, similar al de otras proteínas Cry1 en los campos de los Estados Unidos, es problemática para abordar estas plagas, señala Kerns.

‘Es una acumulación de vectores—ha obtenido la acción de la toxina de diversas proteínas Cry–Cry1Ab, Cry1F y Cry1Ac–y las combinaron en una sola…

Por lo que lo más probable es que se suscitara una resistencia cruzada, y de hecho, todas las poblaciones de gusano cogollero ya han desarrollado resistencia a Cry1F. Así que, quizá Cry1A.105 no tenga tanta efectividad en las poblaciones de Helicoverpa zea [gusanos cogolleros]‘”.

Siguiente objetivo: Vacunas para las plantas

Por si manipular genéticamente las plantas para producir pesticidas internos no fuera ya extraño o antinatural, ahora los científicos trabajan en crear vacunas para las plantas.

Como explica Regeneration International, la tecnología de interferencia de ARN (RNAi, por sus siglas en inglés) se utiliza “para desarrollar ‘vacunas’ biodegradables destinadas a proteger los cultivos de los patógenos”.16 La razón fundamental de desarrollar vacunas para las plantas es minimizar el uso de pesticidas químicos.

Si bien, es cierto que necesitamos eliminar los agroquímicos de la producción de alimentos, la tecnología de ARNi es una medida arriesgada, que podría producir un sin número de consecuencias imprevistas.

En una carta dirigida a los editores de Yale Environmental 360, en respuesta a su artículo emitido el 18 de abril, “Can ‘Vaccines’ for Crops Help Cut Pesticide Use and Improve Yields?”17 La miembro fundadora de Regeneration International, Judith Schwartz, escribió entre otras cosas:18

Como periodista que aborda temas sobre el manejo de la tierra, estoy increíblemente decepcionada por la falta de escepticismo que demuestra este informe.

Cualquier diferencia entre esto y ‘pesticidas químicos’, o en este caso, ‘ingeniería genética,’ es una mera cuestión de semántica; si la edición de genes no se considera ingeniería genética, solo es porque las empresas así lo indican. Y ya que no sabemos si esta tecnología es segura, ¿cómo podemos estar convencidos de que no desactivará los genes a los que no va dirigidos?…

Podría afectar peligrosamente a las especies de insectos, plantas y/o mamíferos y al balance del medio ambiente…

Cada vez hay más agricultores que trabajan con la naturaleza sin labranza, cultivo de cobertura y con otras prácticas ecológicas, lo cual ha evidenciado que la mejor manera de controlar los insectos problemáticos es la biodiversidad; es decir, por medio de otros insectos que los consumen.

Dichos agricultores han podido obtener cultivos saludables, mientras reducen notablemente y, con frecuencia, evitan el uso de herbicidas y pesticidas.

Las investigaciones independientes19 han demostrado que las tierras de cultivo tratadas con pesticidas a menudo presentan muchas más plagas y daño, que las que no fueron tratadas. Por lo tanto, ¿son las plagas problemáticas un síntoma de desbalance ecológico? Si es así, ¿acaso este experimento de ARNi no desequilibraría aún más el medio ambiente?

¿Cómo podría abordar el problema subyacente, en vez de solo aumentar la venta de pesticidas?… [Y]a podemos producir alimentos suficientes para alimentar a 10 mil millones de personas; el desafío está en cómo distribuirlos, densidad de nutrientes y asequibilidad. Pero, no se trata de la agricultura industrial.

Más del 70 % de los alimentos a nivel mundial son cultivados por pequeños agricultores de los países en desarrollo…

Dado que existe muy poca investigación sobre tecnología RNAi que no esté financiada por entidades que se beneficiarían de su uso, ¿acaso esto no requiere un análisis más crítico? Invito a los miembros de su equipo editorial a elaborar un artículo objetivo que detalle más a fondo las implicaciones de la tecnología RNAi y considere otras alternativas sobre control de plagas“.

La propuesta de reglamentación de etiquetado de transgénicos que podría confundir y engañar a los consumidores

En otras noticias relacionadas, como informó recientemente Sierra Club20 y Modern Farmer,21 el 3 de mayo, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) publicó su propuesta22 para el etiquetado de alimentos que contienen transgénicos (GMOs), y es bastante inusual, o en palabras de Sierra Club, “Orwelliano”.

Hay un sin número de problemas en la propuesta de reglamentación de etiquetado de GMOs emitida por el USDA:

1.Quizá lo más problemático es el hecho de que no está claro si los “alimentos altamente refinados” serán incluidos en el estándar de etiquetado. La mayoría de los alimentos que se venden en los supermercados no solo tienen ingredientes o se encuentran altamente refinados, sino que además son los más propensos a contener organismos transgénicos.

Si no se solicita que los alimentos altamente refinados porten el etiquetado de GMOs, básicamente el requisito de etiquetado será inútil, ya que muy pocos alimentos enteros son transgénicos.

2.Las frases “transgénico” o “genéticamente modificado” no están incluidas en ninguna parte de la etiqueta. Tampoco hay versiones de la misma, o la palabra común “GMO”, que hoy en día se reconoce ampliamente.

En vez de denominarlo de esa manera, o en una forma actual que quizá las personas entiendan mejor, el USDA utiliza la palabra “bioingeniería”–una frase bastante engañosa por el simple hecho de que parece mucho más natural de lo que es; más cercano a la biodinámica que a algo genéticamente modificado.

3.Asimismo, la propuesta no indica si los alimentos producidos que contienen nuevas formas de ingeniería genética–como la edición de genes, tecnología de CRISPR y biología sintética–tendrán que ser etiquetados, y/o si se requerirá otro tipo de etiquetado para diferenciarlos de las técnicas de ADN in vitro.

4.El logotipo en sí consiste en la palabra “be”, una abreviatura de bioingeniería (bioengineered, en inglés), que se encuentra dentro de un sol amarillo y verde de cara sonriente. Y de nuevo, parece promover la biotecnología y desinformación.

Como indicó George Kimbrell, Director jurídico del Centro para la Seguridad Alimenticia, “Lo apoyaríamos si tuviera un pequeño círculo donde apareciera ‘GE’ o ‘GMO’–algo neutral, que no representara una propaganda pro-biotecnología”.

5.Carencia de icono estandarizado. En vez de requerirles un ícono o logotipo fácilmente reconocible, las empresas cuentan con la opción del logotipo del sol sonriente (que aparece previamente).

Los otros dos logotipos de “be” (véase el documento de regulaciones propuestas),23 solo añaden una oración como “el alimento contiene un ingrediente de bioingeniería”, o simplemente incluye un código QR que le envía al sitio web de la empresa, para obtener más información sobre los ingredientes, lo que le solicitará tener un teléfono inteligente y conexión confiable para tener acceso.

Como señaló Kimbrell, “el propio estudio del USDA descubrió que los códigos QR son intrínsecamente discriminatorios contra un tercio de los habitantes de los Estados Unidos que no poseen teléfonos inteligentes, y más aún contra las poblaciones rurales, de bajos recursos y de edad avanzada, o que no tienen acceso a Internet”.24

Su salud se ve amenazada por todas las direcciones. Estamos rodeados de toxinas ambientales, alimentos ultraprocesados, campos electromagnéticos, organismos transgénicos (OGM) subsidiados por el gobierno y una variedad de otros peligros. Es simplemente imposible protegerse a menos que cuente con información saludable de vanguardia.

Las tareas más complejas pueden ser más sencillas si va paso a paso. En conjunto, este plan de 30 sugerencias comprende una guía completa que puede cambiar su vida. Algunos de los temas a abordar son:

  • Qué comer y cuándo comerlo
  • Estrategias de ejercicio que puede implementar hoy
  • El poder de la salud emocional
  • Mejorar su salud con elementos esenciales como el aire, sol y agua
  • Cómo obtener el sueño reparador que su cuerpo necesita

Podría parecer que la salud y bienestar ya no son algo habitual. Una epidemia de opiáceos arrasa al país, la tasa de obesidad está aumentando vertiginosamente, la esperanza de vida disminuye y predominan las enfermedades crónicas. Nuestras comunidades están siendo afectadas en todos los niveles y la única forma de revertir esa tendencia es a través de la educación y ejemplo personal. Mi plan de 30 sugerencias le proporciona las herramientas que necesita para tomar el control de su salud. Ha llegado el momento de la revolución—una revolución saludable.

Fuentes y Referencias
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