La cosecha de la avaricia – La fusión de Bayer y Monsanto

 

Historia en Breve

  • El documental “Harvest of Greed” (La semilla de la codicia) investiga varios de los muchos problemas e inquietudes que se han suscitado por la fusión de Monsanto y Bayer AG
  • El Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos aprobó la fusión en abril de 2018 tras haber sido aprobada por la UE en marzo. El DOJ también dio luz verde a la fusión Dow-DuPont, y la Comisión Federal de Comercio aprobó recientemente la adquisición de Syngenta por parte de ChemChina.
  • La entidad Bayer-Monsanto ahora es la compañía de semillas y plaguicidas más grande del mundo al controlar más del 25 % del suministro mundial de dichos productos. En total, hoy por hoy solo 3 compañías dominan el mercado global de semillas y plaguicidas
  • Los agricultores están preocupados por lo que la fusión podría hacer con los importes y calidad, ya que una menor competencia inevitablemente generará un aumento en los precios y reducirá los incentivos para la innovación.
  • La fusión también le otorgará a la sociedad corporativa subsiguiente más poder para presionar y manipular a los gobiernos con el fin de que acepten los inaceptables riesgos que suponen los transgénicos y plaguicidas tóxicos.

Por el Dr. Mercola

El documental presentado, “Harvest of Greed” (La semilla de la codicia), investiga algunos de los muchos problemas que se han suscitado por la fusión de Monsanto y Bayer AG. La fusión se anunció inicialmente en mayo de 2016, cuando Monsanto aceptó la oferta de adquisición de Bayer por US$66 mil millones – la mayor compra en efectivo que jamás se haya registrado.1,2,3

El Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos aprobó la fusión en abril de este año4 tras haber sido aprobada por la Unión Europea (UE) en marzo. Como condición para obtener el consentimiento del DOJ, Bayer venderá algunos de sus activos a BASF – su competidor alemán – antes de dar por concluida la fusión.

Esto incluye sus negocios de soya, semilla de algodón y herbicida de glufosinato, que se traslapaban con los de Monsanto y eran puntos controvertidos antimonopolio. En conjunto, Bayer y Monsanto solían controlar casi el 60 % del mercado de semillas de algodón en los Estados Unidos.

Asimismo, Monsanto posee los derechos del 80 % del maíz y 90 % de la soya cultivada en el país.5 La UE también le exigió a Bayer eliminar varias de sus compañías cuyo valor ascendía a los US$ 7.4 mil millones ” con el fin de asegurar una competencia justa”.6

Esta mega sociedad ahora controla una gran porción del suministro global de semillas

Esta nueva sociedad corporativa se ha convertido en la compañía de semillas y plaguicidas más grande del mundo al controlar más del 25 % del suministro mundial de dichos productos.

En total, hoy por hoy solo 3 compañías dominan el mercado mundial de semillas y plaguicidas.7 (Además de la fusión entre Bayer y Monsanto, el Departamento de Justicia también dio luz verde a la fusión entre Dow Chemical y DuPont, y la Comisión Federal de Comercio aprobó recientemente la adquisición de Syngenta por parte de ChemChina).

La fusión de Bayer y Monsanto generó graves inquietudes desde el principio, y se exhorto a los supervisores de prácticas anticompetitivas a investigar la adquisición. Bernie Sanders declaró que representa una “amenaza para todas las personas en los Estados Unidos” y necesitaba ser detenida.8

También instó al DOJ a “reabrir su investigación del monopolio de Monsanto sobre el mercado de semillas y productos químicos”. De igual forma, los agricultores han expresado su preocupación entorno a lo que esta fusión podría hacer con los importes, ya que una menor competencia inevitablemente suele generar alzas en los precios.

A modo de ejemplo, el precio de una bolsa de semilla de maíz ha aumentado de US$80 a US$300 tan solo en la última década – un aumento atribuible a la consolidación de las compañías de semillas y menor competencia. Se prevé que la fusión de Bayer y Monsanto empeore este panorama.

De forma paralela, a los agricultores les preocupa que la consolidación dé como resultado productos de menor calidad al reducir el incentivo para la innovación. Los agricultores de productos orgánicos también tienen inquietudes al respecto. De acuerdo con lo que señala Food and Power:9

“Para Kristina Hubbard, directora de promoción y comunicaciones de Organic Seed Alliance, la fusión presenta una amenaza particular para los agricultores de productos orgánicos.

Hubbard señala que, por lo general, las regulaciones del Programa Orgánico Nacional sobre semillas orgánicas dictan que los productores deben utilizar semillas orgánicas para sembrar sus cultivos. Pero se puede hacer una excepción en el caso de las semillas que no son orgánicas cuando ‘una variedad equivalente producida orgánicamente no está disponible en el mercado’.

Por lo general, las semillas que no son orgánicas son propiedad de las magno compañías semilleras. ‘Esa exención es importante porque actualmente el suministro [de semillas orgánicas] no es suficiente para satisfacer las diversas necesidades regionales de todos los agricultores de productos orgánicos’, afirmó Hubbard.

Tomando en cuenta la continua consolidación en la industria semillera, explica que los agricultores que dependen de esas variedades no orgánicas pueden encontrarse con aún menos opciones conforme las compañías fusionadas vayan reduciendo las investigaciones y el desarrollo”.

Es poco probable que la fusión de Bayer y Monsanto beneficie a alguien más que a sus accionistas

El director ejecutivo de Bayer AG, Werner Baumann, ha declarado: “no planeamos, aspiramos, ni intentamos impedir que los agricultores tengan opciones”.10 Sin embargo, la historia de Monsanto y Bayer sugieren que creerle sería ingenuo de nuestra parte.

Mark Connelly, analista agrícola del grupo de inversión CLSA Americas, dijo: “Estas empresas quieren ganar más dinero y aumentar los precios. Ninguna empresa de esta industria necesita realizar este tipo de acuerdos para innovar”.11

De hecho, sin lugar a dudas la fusión entre Bayer y Monsanto le dará a la sociedad corporativa subsiguiente más poder para intimidar a los agricultores con el fin de que paguen más, además de presionar y manipular a los gobiernos para que acepten los inaceptables riesgos que suponen los cultivos transgénicos y el creciente uso de pesticidas que cada vez son más y más tóxicos.

Un ejemplo de las tácticas represivas de Monsanto que se relatan en el documental es la que aplicó en la India, donde más de 300 000 agricultores se suicidaron debido a la deuda que tenían relacionada con la agricultura. Cuando el gobierno intentó regular el precio de la semilla – la causa principal que dio pie a este endeudamiento – Monsanto demandó al gobierno de dicho país.

Entre 1997 y 2014, Monsanto también demandó a 147 agricultores por “reutilizar indebidamente semillas patentadas”.12 Nunca perdieron un solo caso, incluso en los que los campos orgánicos eran sujetos a contaminación o polinización cruzada con semillas transgénicas y perjudiciales.

Miles de millones contra Bayer

En respuesta al anuncio de la fusión en 2016, la Asociación de Consumidores Orgánicos (OCA, por sus siglas en inglés) emprendió un boicot contra Bayer. La campaña “Miles de millones contra Bayer” es básicamente una continuación de la exitosa campaña “Millones contra Monsanto”.

Después de que el DOJ aprobó la fusión en abril, la OCA renovó su llamado para que los consumidores de todo el mundo se unieran al boicot.

Puede seguir la campaña y obtener las últimas actualizaciones de noticias en Facebook.13 Tal y como se señaló en un comunicado de prensa de septiembre de 2016:14

“Dos de los criminales corporativos más repugnantes del mundo se convertirán en uno”. Monsanto empacará sus oficinas centrales y se dirigirá al extranjero. El muy difamado nombre de Monsanto será retirado. Pero un criminal corporativo con cualquier otro nombre – o tamaño – sigue siendo un delincuente corporativo.

Esta fusión solo aumenta la premura y fortalece nuestra determinación por perseguir a las corporaciones que están envenenando todo lo que está a la vista. Los perseguiremos hasta los confines de la tierra si es necesario.

Expondremos sus crímenes. Terminaremos con la tiranía tóxica. Nos convertiremos en los Miles de Millones Contra Bayer y necesitaremos su ayuda…”

Incluso muchos empleados de Bayer desconfían de la fusión. Si bien ambas compañías tienen un pasado escabroso, Bayer ha logrado escapar de las críticas, si no del odio, dirigido contra Monsanto a lo largo de los años.

De acuerdo con el documental presentado, Bayer afirma que su personal apoya ampliamente la fusión, sin embargo, cuando los empleados de Bayer fueron contactados bajo la promesa del anonimato, el consenso general fue una sensación de consternación por heredar la reputación desprestigiada de Monsanto.

Probablemente estos temores se hagan realidad próximamente. Por ejemplo, algunos activistas en Argentina, auguran que la mala reputación de Monsanto no se podrá redimir, pero ahora se transferirá a Bayer.

El glifosato – Un legado tóxico

Tanto Bayer como Monsanto insisten en que el glifosato, el ingrediente activo del herbicida Roundup de Monsanto y otras formulaciones de herbicidas, es “un producto muy seguro cuando se utiliza adecuadamente”.

En el video, el director ejecutivo de Bayer, Werner Baumann, enfatiza que más de 3 000 estudios respaldan su inocuidad química. Sin embargo, diversos estudios han llegado a otra conclusión, la cual demuestra que supone riesgos tóxicos para el suelo, animales y seres humanos.

“Las opiniones que escucha en el debate público se basan en la información errónea sobre los riesgos de este producto”, dice Baumann. “Así que, creemos que el glifosato, independientemente de que pertenezca a nuestra compañía, es un buen producto y su licencia debe renovarse”.

A finales de 2017, la UE renovó su aprobación al glifosato para los próximos 5 años,15 sin embargo, el proceso no estuvo exento de críticas, como las emitidas por Martin Häusling, miembro del Partido Verde de Alemania y del Parlamento Europeo, quien señaló que muchos de los estudios que exoneran al glifosato fueron financiados por el mismo Monsanto, mientras que las investigaciones independientes siguen encontrando problemas en el producto.

De hecho, los científicos han descubierto que además de ser carcinogénico,16 también puede afectar la capacidad de su cuerpo para producir proteínas completamente funcionales, inhibir la vía del shikimato (que se encuentra en las bacterias intestinales) e interferir con la función de las enzimas del citocromo P450 (necesarias para la activación vitamina D, así como para la creación de óxido nítrico y sulfato de colesterol).

El glifosato también quela minerales importantes, interrumpe la síntesis y el transporte de sulfatos, obstaculiza la síntesis de aminoácidos aromáticos y metionina, provoca escasez de folatos y neurotransmisores, altera el microbioma al actuar como antibiótico, dificulta las vías de metilación e inhibe la liberación de la hipófisis, la horma estimulante de la tiroides, lo que puede provocar hipotiroidismo.

Las pruebas recientes del gobierno demuestran que Roundup es más tóxico que el glifosato en aislamiento

Recientemente, las pruebas toxicológicas17 del Programa Nacional de Toxicología (NTP, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos concluyeron que la fórmula de Roundup es mucho más tóxica que el glifosato por sí solo.18

Las pruebas del NTP se realizaron como respuesta a la solicitud emitida por la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos con el fin de darle seguimiento a la reclasificación del glifosato como un posible carcinógeno de Clase 2A, la cual fue hecha por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) hace 3 años.19

En ese momento, la IARC señaló su inquietud por las formulaciones de glifosato que posiblemente hubieran aumentado la toxicidad debido a las interacciones sinérgicas. Como resultado, eso fue exactamente lo que encontraron las pruebas del NTP.

De acuerdo con el resumen de los resultados, las formulaciones de glifosato “alteraron significativamente” la viabilidad de las células humanas al alterar la funcionalidad de las membranas celulares.

Mike DeVito, jefe interino del laboratorio NTP, comentó lo siguiente en referencia a los resultados de las pruebas: “Vemos que las formulaciones son mucho más tóxicas y mataban las células. El glifosato en sí no lo hizo”.

Documentos internos de Monsanto, obtenidos a través de requerimientos previos de la Ley de Libertad de Información (FOIA, por sus siglas en inglés), revelan que los propios empleados de Monsanto tampoco están convencidos de que el producto sea inofensivo.

Por ejemplo, en un correo electrónico de 2002, el ejecutivo de Monsanto, William Heydens, declaró: “El glifosato está bien, pero el producto formulado… es el que hace daño”.20

Monsanto es acusado de crímenes contra la humanidad

El 16 de octubre de 2016 (en el Día Mundial de la Alimentación), Monsanto fue juzgado por “crímenes contra la naturaleza y la humanidad” en un tribunal en La Haya, Países Bajos.

El comité directivo21 incluyó, entre otros, a Vandana Shiva, Corinne Lepage (ex ministra de Medio Ambiente de Francia), Giles-Eric Séralini (toxicólogo que investiga toxicidades de transgénicos y glifosato) y Olivier De Schutter (ex reportero especial de la ONU sobre el Derecho a la Alimentación).

La opinión legal sobre la evidencia presentada en el tribunal se entregó el 18 de abril de 2017. Según lo informado por el grupo dedicado a la investigación y organización de campañas, Corporate Europe Observatory:22

“El tribunal concluyó que:

  • Monsanto ha violado los derechos humanos de la alimentación, salud, medio ambiente salubre y libertad indispensable para realizar investigaciones científicas de manera independiente
  • El ‘ecocidio’ debe ser reconocido como un crimen en el derecho internacional
  • Las leyes ambientales y de derechos humanos se ven socavadas por el comercio favorable entre las empresas y la regulación de la inversión”

Cuando se le preguntó si Bayer continuaría con las prácticas comerciales de Monsanto, Baumann dijo que la nueva sociedad corporativa se gestionará “de acuerdo con nuestros estándares” y agregó que “Bayer representa transparencia, confiabilidad y un estilo diferente de debate”.

Monsanto – Un destructor del mundo natural

Además de las semillas transgénicas y su producto estrella, Roundup, Monsanto también ha sido un productor líder de Agente Naranja, PCB, DDT, hormona recombinante de crecimiento bovino y aspartamo – cuya historia se resume en la publicación “The Complete History of Monsanto, ‘The World’s Most Evil Corporation’” (La historia completa de Monsanto. ‘La corporación más malvada del mundo’),23 publicada originalmente por Waking Times en 2014.24

Monsanto también dejó su huella en la historia al participar en el Proyecto Manhattan para construir la primera bomba atómica, convirtiéndose así en un aliado del “caballo de guerra” para el gobierno de los Estados Unidos – una alianza que en la actualidad se sigue manteniendo. Tal y como se menciona en el artículo previamente citado:

“Para colmo de males, Monsanto y sus cómplices, Archer Daniels Midland, Sodexo y Tyson Foods escriben y patrocinan la Ley de Modernización de la Inocuidad de los Alimentos de 2009: HR 875.25

Esta ‘acta’ otorga a las granjas industriales un monopolio virtual para vigilar y controlar todos los alimentos cultivados en cualquier lugar, incluido nuestro propio patio trasero, asimismo, proporciona penas severas y sentencias de cárcel para aquellos que no utilicen productos químicos ni fertilizantes. El presidente Obama … dio su aprobación.

Con esta ley, Monsanto afirma que solo los alimentos transgénicos [genéticamente modificados] son inocuos y que los orgánicos o los que son cultivados en casa pueden propagar enfermedades, por lo tanto, deben ser eliminados con el fin de garantizar la seguridad mundial …

En vista de que han salido a la luz las verdaderas intenciones de este gigante malicioso, Monsanto elaboró la ridícula Resolución Continua HR 933,26 es decir el Acta de Protección de Monsanto, que Obama también promulgó como ley.

Esta ley establece que no importa qué tan dañinos sean los cultivos transgénicos de Monsanto y no importa cuánta devastación causen en el país, los tribunales federales de los Estados Unidos no pueden impedir que sigan plantándolos en el lugar que mejor les parezca.

Sí, Obama firmó una consignación que hace que Monsanto supere las leyes y le confiere un poder aun mayor que el del mismo gobierno”.

Bayer también tiene una larga, oscura y atroz historia de genocidio

A pesar de tener una reputación pública mucho más “limpia” que Monsanto, Bayer viene a ser prácticamente lo mismo. Esta empresa fue fundada en Alemania en 1863 por Friedrich Bayer y Johann Wescott y también tiene una larga y sórdida historia de creación de venenos y destrucción masiva.27

Durante la Segunda Guerra Mundial, Bayer (en ese entonces IG Farben) produjo el gas Zyklon B que se utilizó en las cámaras de gas de los nazis para erradicar a 11 millones de personas cuyo único crimen era ser judío.

Según Alliance for Human Research Protection, la compañía también estuvo “estrechamente involucrada con los atroces experimentos en humanos realizados por Mengele en Auschwitz”.28 En un caso, Bayer le compró al comandante del campo de Auschwitz 150 prisioneras con buen estado de salud para utilizarlas como sujetos de prueba para un nuevo somnífero. Todos los sujetos de prueba murieron y se emitió otra orden para requerir más presos.

Mientras que algunos de sus miembros de la junta terminaron siendo arrestados y juzgados por crímenes contra la humanidad, otros escaparon y ayudaron a crear la Reserva Federal.29 Si cree que el paso de los años podría haber hecho que esta entidad corporativa sea más amable, segura y gentil, se equivoca.

En 2003, se reveló que Bayer había vendido medicamentos anticoagulantes contaminados con el virus del VIH a personas en Asia, Latinoamérica y Europa a mediados de la década de 1980.30

El medicamento concentrado con Factor VIII valía millones de dólares y tras haberse descubierto la contaminación, la compañía siguió vendiendo dicho producto contaminado un año más. Tan solo en Hong Kong y Taiwán, más de 100 personas con hemofilia contrajeron el VIH y murieron después de utilizar el medicamento.

El medicamento Trasylol de Bayer – que se utiliza para controlar el sangrado durante la cirugía – también resultó ser responsable de al menos 1 000 muertes cada mes durante los 14 años que estuvo en el mercado.31

En 2006, los documentos demostraron que Bayer ocultaba evidencia que mostraba resultados desfavorables del medicamento con el fin de continuar con sus ventas. De igual forma se han entablado demandas contra Bayer por la muerte prematura de 190 mujeres jóvenes que tomaban el anticonceptivo Yaz que aumentó su riesgo de formación coágulos en un 300 %.

Es poco probable que Bayer logre cambiar la percepción pública de los transgénicos y la agricultura tóxica

Entre 2006 y 2007, Bayer también fue responsable de contaminar las importaciones de arroz de los Estados Unidos con 3 variedades no aprobadas de arroz transgénico desarrolladas por Bayer CropScience.

Asimismo, Bayer fabrica pesticidas neonicotinoides, que presuntamente son los responsables de la muerte masiva de abejas a nivel mundial, amenazando así el suministro mundial de alimentos, además, fabricó el químico plástico bisfenol-A, que como ahora se sabe, tiene un impacto peligroso en el sistema endocrino de los humanos.

En resumen, la historia de Bayer es tan oscura y antiética como la de Monsanto, si no es que más, y algunos han definido acertadamente a la fusión de ambos monstruos destructivos como un “matrimonio hecho en el infierno”.32

Aunque el cambio es posible, parece difícil que esta nueva mega sociedad corporativa de Bayer y Monsanto cambie radicalmente, y con base en sus antecedentes, el mundo debe estar preparado para una batalla monumental.

Fuentes y Referencias
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