Frijol rojo estable pese a sequía

Como un fenómeno que ratifica que el mercado impone precios —al margen de las necesidades del productor— califican representantes del sector agrícola la tendencia a la reducción que mantiene el precio del frijol rojo en el mercado local. Merma que se da a pesar de los daños que provocó la sequía en la siembra del subciclo de primera y de los retrasos causados en la de postrera del ciclo agrícola 2015-2016, que inició en mayo.

En agosto del año pasado en algunas zonas del país el precio del frijol rojo alcanzó su pico más alto al superar los 33 córdobas por libra. Ante la carestía incluso el Gobierno autorizó la importación de treinta mil toneladas de frijol.

Actualmente la libra del grano rojo, elemento básico en la dieta del nicaragüense, promedia 16 córdobas en los mercados de Managua y hasta 14 córdobas en algunos departamentos.

“Este es uno de los misterios del mercado, porque con todo lo que ha sonado de los daños causados por la sequía y la reducción de la producción, el precio se ha mantenido estable”, dice Álvaro Fiallos, presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG).

El dirigente gremial añade que eso “significa que todavía hay frijol de la siembra de apante del ciclo pasado y que a esas reservas se ha sumado la producción de primera de este ciclo”.

ESTABA ALMACENADO

Para René Navas, presidente de la Cooperativa Agropecuaria de Productores de Semilla de Carazo (Caprosec RL), la “extraña estabilidad que ha mantenido el precio del frijol rojo este año, solo se explica por las grandes reservas que almacenaron los comerciantes con la intención de especular”.

Navas y Fiallos coinciden en que dichas reservas se obtuvieron de la producción de apante del ciclo agrícola 2014-2015. Se estima que en dicho subciclo la reducción de pedidos del mercado venezolano y el alto precio del rojo en el mercado local desestimularon la siembra de frijol negro e incrementaron la de rojo, que habría superado el millón de quintales.

Parte de esta cosecha todavía estaría en las bodegas de los comerciantes, porque el productor está obligado a vender la cosecha en cuanto la saca para recuperar su inversión. “Lamentablemente vivimos en una economía de libre mercado en el que el comerciante fuerte es el que acapara, especula y define el precio”, sostiene Navas.

No obstante, los entrevistados reconocen que no se puede descartar que el alza del precio que se registró el año pasado también fue influenciada por un supuesto desabastecimiento que se habría provocado porque, en el ciclo agrícola 2013-2014, grandes áreas de siembra de frijol rojo fueron sustituidas por negro, por la promoción que le dio el gobierno sandinista.

Dicha situación fue estimulada por la supuesta apertura del mercado venezolano al frijol negro. Esta provocó una producción superior a la demanda, generando un excedente para el que aún se le sigue colocando en el mercado internacional.

SIN CIFRAS OFICIALES

Pero la ausencia de cifras oficiales sobre la producción agropecuaria impide confirmar esta teoría. Desde hace dos años las estadísticas de producción del Banco Central de Nicaragua reportan sin datos la producción de la mayoría de productos agrícolas, entre ellos el frijol. Por tanto no hay forma de confirmar que en ese período se redujo la producción de frijol rojo, que el Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio de ese ciclo (2013-2014) estimaba en 5.23 millones de quintales; 2.75 millones que se destinarían al consumo local y 2.45 millones de quintales a la exportación. De frijol negro dicho plan proyectaba una producción de 345,000 quintales.

El Centro de Trámites de las Exportaciones reporta que el año pasado se enviaron al exterior 622,424 quintales de frijol rojo y 797,720 de negro. Es decir más del doble de lo que originalmente se proyectó producir. “Si se retoma la siembra de frijol, vamos a sembrar lo que se tenga asegurado con contrato de venta”, apunta Fiallos.

“ADIVINANDO”

Ante la carencia de cifras oficiales los representantes de organizaciones de productores han optado por evitar proyecciones. No hay estimaciones para la producción de frijol rojo en el ciclo 2015-2016.

“Estamos a la adivinanza porque el frijol rojo se siembra diario. Si llueve se siembra un poquito, pero si deja de llover se para la siembra. Entonces no sabemos cuánto se va a llegar a sembrar. Quizás se sepa hasta que acabe el ciclo”, explica el presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), Álvaro Fiallos.

Debido a la apertura de nuevos mercados, como el de República Dominicana, en este ciclo se tiene previsto retomar la siembra de frijol negro. En la zona húmeda de Matagalpa y Jinotega se sembrarían unas mil manzanas en la postrera y tres mil en apante, dice Javier Gadea, gerente de la acopiadora Agrogeg, de Matagalpa.

DEMANDAN SEMILLA

A pesar del déficit de lluvia la demanda de semilla de frijol sigue alta y el precio está en unos cien dólares por quintal. “Nos estamos adaptando a los nuevos ciclos de lluvia. Con las reservas que tenemos vamos a reproducir para preparar para la postrera porque hay demanda, ya que el precio (del grano comercial) se mantiene atractivo, por encima de los mil córdobas por quintal”, dice René Navas, presidente de Caprosec RL.

 

Nota: la información es tomada de La Prensa

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