Cultivo del cacao se transformará en la región

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Impulsar un cambio en el manejo de las plantaciones a través de la implementación de Buenas Prácticas Agronómicas (BPA) que disminuyan las afectaciones provocadas por las enfermedades y a la vez se mejoren los rendimientos de las plantaciones y con ello los ingresos de los pequeños productores de cacao es la meta de un proyecto que se desarrollará a nivel regional.

“La forma en que se han manejado las parcelas de cacao en la región y los problemas que se han acentuado debido al cambio climático han hecho que las fincas produzcan poco y que por ende los agricultores tengan un nivel de vida bajo. Nosotros no queremos seguir perpetuando la pobreza en las plantaciones de cacao”, dice Wilbert Phillips, jefe del programa de mejoramiento genético de cacao del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie).

A través de un estudio dicho programa determinó que el 60 por ciento de las parcelas de cacao de los países de América Latina y el Caribe se establecieron con materiales inadecuados, son viejas y se manejan de forma tradicional, lo que las vuelve susceptibles a diversas enfermedades.Para cambiar esta situación, el programa establecerá parcelas demostrativas en Nicaragua, Perú, Colombia, Panamá, Costa Rica, Honduras, Guatemala y República Dominicana. A la mitad de cada parcela se le aplicará un paquete tecnológico que incluye manejo de sombra, poda, fertilización, manejo integrado de enfermedades y la sustitución de la copa de los árboles viejos mediante injerto con variedades de alta producción, tolerancia a enfermedades y buena calidad industrial”, detalló Catie a través de un comunicado.Según Silvia López, secretaria ejecutiva de la Cámara Nicaragüense de Cacaoteros (Canicacao), gracias a la mejoría en la productividad que logró una cooperativa de Rancho Grande, Matagalpa, después de cuatro años de implementación de un paquete tecnológico similar al propuesto por el programa, existe gran apertura para cambiar las prácticas del manejo tradicional.

“Sin cambiar sus variedades nativas ellos elevaron de seis quintales secos por manzana, que es el promedio nacional a 22 quintales. Sin embargo, la falta de recursos sigue siendo el principal obstáculo para implementar las BPA que requieren nuevo esquema de manejo”, sostiene López.

 

LA PRENSA