Cosecha de café en Nicaragua se puede reducir a la mitad

 

La crisis sociopolítica que enfrenta el país y las afectaciones económicas que se derivan de ella agudizaron el problema de insolvencia que arrastra el sector cafetalero. La falta de capacidad para cancelar los créditos pendientes dificulta la obtención de más finamiento para el nuevo ciclo productivo y, de cara al inicio de la temporada lluviosa, esto provocaría que la cosecha 2018-2019 se reduzca hasta en 50 por ciento.

“Estamos muy preocupados porque en esta semana las plantaciones tienen su última floración y, en cuanto empiece a llover, tenemos que comenzar a hacer las primeras aplicaciones de fertilizantes, para que esa floración pueda cuajar y el grano tenga un proceso de desarrollo eficiente”, dice Aura Lila Sevilla Kuan, presidenta de la Alianza Nacional de Cafetaleros de Nicaragua (ANCN).

El presidente de la Asociación de Cafés Especiales de Nicaragua (ACEN), Carlos Bendaña, añade que con el inicio de la temporada lluviosa también hay que comenzar a proteger las plantaciones contra las plagas y enfermedades propias de la temporada. “Labores para garantizar que la cosecha cuaje, pero sin financiamiento es difícil realizarlas”, dice Bendaña,

Según los dirigentes cafetaleros, el exceso de lluvia que hubo entre noviembre y diciembre y la falta de cortadores provocaron que la cosecha 2017-2018, que inició el 1 de octubre del año pasado, se redujera hasta en 30 por ciento. A eso se sumó una caída en el mercado internacional del precio del grano, que actualmente ronda los 115 dólares por quintal, cuando en la cosecha anterior los envíos del grano al mercado internacional promediaron 162.80 dólares por quintal.

El 90 por ciento afectado

Según los dirigentes de los caficultores, esto provocó que al menos el 90 por ciento de los 28 mil pequeños y medianos productores no pudieran honrar la totalidad de sus compromisos crediticios con los bancos, instituciones de microfinanzas, distribuidoras de insumos y empresas exportadoras. Por lo que desde hace varios meses venían realizando gestiones para que esos saldos pendientes se refinanciaran.

El pasado 18 de abril, cuando iniciaron las protestas contra una reforma a seguridad social que luego fue derogada, se tenía previsto presentar una propuesta de reformas a las normas de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif). Dichos cambios permitirían reestructurar los saldos pendientes sin manchar el récord crediticio de los productores y el de las instituciones cuya mora se elevaría, para permitir que ambos sigan recibiendo nuevos financiamientos.

Pero dado que tras 26 días las protestas continúan y han dejado decenas de muertos y cientos de heridos, el problema del sector pasó a segundo plano y ante el inicio en los próximos días de la temporada lluviosa, el sector teme que la falta de un manejo adecuado de las plantaciones provoque la reducción de al menos el 50 por ciento de la cosecha que iniciará el próximo 1 de octubre.

“La banca no aceptó reunirse con nosotros y pidió que cada productor se acercara a su financiador a negociar arreglos particulares. Nos hemos estado reuniendo con las microfinancieras, los exportadores y con Anifoda (Asociación Nicaragüense de Formuladores y Distribuidores de Agroquímicos) y acordamos pedir la revisión de las normas de la Siboif, pero desgraciadamente estalló esto y caímos en este impasse”, lamenta Sevilla Kuan.

Inquietud generalizada

Si por la crisis que enfrenta el país los productores no logran acuerdos antes que sus créditos se venzan, la información pasará a las centrales de riesgo y su récord crediticio quedará manchado. Eso impedirá que obtengan financiamiento para la nueva cosecha.

Los dirigentes cafetaleros aseguran que la preocupación en el campo es generalizada, ya que el inicio de la temporada lluviosa está a las puertas y el sector agropecuario requiere de financiamiento para iniciar las labores del nuevo ciclo productivo.

 “Si esto sigue así, definitivamente la cosecha se nos va a venir abajo al menos en un 50 por ciento y eso será un duro golpe para todas las zonas cafetaleras. Por eso es fundamental que el diálogo nacional inicie esta semana, para que se encuentren soluciones a esta crisis, ya que según los pronósticos el invierno empieza oficialmente mañana y eso obliga al sector agropecuario a comenzar las labores del ciclo agrícola 2018-2019; y si no se encuentra salida a esta crisis, el caos en el que se sumirá el país será peor”, advierte Sevilla Kuan.

Por su parte, Bendaña insiste en que si la crisis actual que enfrenta el país no se resuelve en los próximos quince días, ya no habrá tiempo para evitar la reducción de la cosecha.

 

LA PRENSA